En 2019, un pequeño taller en el barrio del Born se convirtió en el punto de partida de algo distinto. No teníamos un plan maestro ni una estrategia de mercado. Teníamos una pregunta: ¿por qué la ropa había dejado de ser personal?
Empezamos trabajando con amigas que querían algo diferente. Algo que les perteneciera realmente. No tardamos en descubrir que había muchas más personas buscando lo mismo.
Lo que comenzó como experimento se convirtió en método. Y ese método es lo que aplicamos hoy en cada proyecto.
No hacemos colecciones estacionales. No seguimos tendencias pasajeras. Nuestro trabajo se basa en tres principios claros:
Cada pieza que sale del taller lleva semanas de trabajo consciente. Preferimos hacer menos y hacerlo bien.
Somos un grupo pequeño de diseñadores, sastres y consultores de estilo. Cada uno aporta años de experiencia en distintas disciplinas del mundo textil.
No tenemos jerarquías rígidas ni departamentos separados. Trabajamos de forma colaborativa en cada proyecto, porque creemos que las mejores ideas surgen del diálogo, no del aislamiento.
Nuestro taller está ubicado en Barcelona, en un espacio que comparte historia con el barrio que lo rodea. Trabajamos con proveedores locales siempre que es posible, y mantenemos relaciones directas con los productores de las telas que utilizamos.